Essaouira (en árabe: الصويرة, Aṣ-Ṣawīrah; en amazigh: ⵜⴰⵚⵚⵓⵔⵜ, Taṣṣurt) es una encantadora ciudad costera situada en la costa atlántica de Marruecos, conocida por su medina histórica, sus playas azotadas por el viento, sus edificios encalados con contraventanas azules y su vibrante escena artística. Antaño conocida como Mogador, Essaouira es hoy Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y destaca por su mezcla única de influencias marroquíes, portuguesas y judías.
Con un marcado ambiente bohemio y relajado, es uno de los destinos favoritos de artistas, músicos, surfistas y de quienes buscan una experiencia costera más tranquila y auténtica.






Fundada originalmente por los fenicios y ocupada posteriormente por los cartagineses y los romanos, la zona de Essaouira fue históricamente un centro neurálgico del comercio y de la producción de tinte púrpura a partir del murex de Tiro (caracoles marinos).
En el siglo XVI, los portugueses construyeron allí una fortaleza a la que llamaron Castelo Real de Mogador. La ciudad actual fue diseñada en el siglo XVIII por el sultán Mohammed ben Abdallah, quien contrató a arquitectos franceses para crear una ciudad portuaria costera fortificada inspirada en los estilos europeos. Se convirtió en un importante puerto comercial, especialmente para los comerciantes judíos que exportaban mercancías a Europa y al África subsahariana.
La variada historia de Esauira incluye influencias árabes, amazigh, judías, portuguesas y francesas, lo que la convierte en una de las ciudades con mayor riqueza cultural de Marruecos.

